| |
| |
|
Ordinariamente los médicos han aconsejado a las mujeres en estado de gravidez abstenerse de consumir alcohol aún cuando la ciencia médica ha aceptado no ser capaz de determinar qué concentración de esta sustancia puede ser inocua o perjudicial durante el embarazo
Aparentemente pequeñas concentraciones de alcohol por un bajo consumo pueden ocasionar déficit mental en cuatro de cada 1.000 bebés nacidos vivos, retardo del crecimiento fetal y anormalidades congénitas de diversos tipos. A pesar de esto se ha constatado que 7% de las mujeres embarazadas consume tres tragos diarios.
La tesis de que el alcohol daña al feto viene a reforzarse por una reciente investigación llevada a cabo por médicos de la Universidad de San Diego en Estados Unidos, según la cual el alcohol daña determinadas estructuras periféricas del cerebro del feto lo cual puede repercutir no sólo en su capacidad para reaccionar, sino para tomar decisiones a medida que avanza su vida.
Los especialistas participantes en el estudio explican que mientras el hígado de una persona adulta es capaz de limpiar los restos de alcohol del organismo en 12 horas, al feto –cuyo hígado no está suficientemente desarrollado–, este trabajo le puede tomar hasta dos días. Eso sin contar con las secuelas que el alcohol va dejando en su pequeño organismo.
Efectos desastrosos
El Síndrome de Alcohol Fetal se traduce en una serie de problemas que puede presentar un recién nacido cuya madre ha consumido licor de una manera más o menos regular durante el embarazo.
La severidad de los efectos que podría presentar el bebé es variable y pueden ser clasificados así:
1) Microcefalia: circunferencia de la cabeza y tamaño del cerebro muy pequeños
2) Rasgos faciales distintivos: apertura de los párpados muy pequeña, puente de la nariz hundido, labio superior demasiado delgado, nariz muy pequeña y respingona
3) Dientes pequeños y con poco brillo
4) Defectos cardíacos
5) Deformidades en las coyunturas, extremidades o dedos
6) Problemas de la visión
7) Retardo mental y subdesarrollo físico
8) Ansiedad, nerviosidad extrema, hiperactividad, déficit de atención.
Es mejor no correr riesgos
Aunque no se sabe a ciencia cierta cuánto alcohol hace falta consumir para arriesgar tu futuro hijo, es bien cierto que mientras más tomes, mayores probabilidades existen de que el bebé nazca con problemas. Por eso es que el único consejo válido es ¡si estás embarazada, no bebas!
El licor que consumes entra en tu torrente sanguíneo y llega al feto a través de la placenta. El feto (tal y como lo dijimos arriba) metaboliza el alcohol más lentamente que un adulto y, por lo tanto, la concentración de alcohol en su sangre es mucho mayor que la que existe en el cuerpo de la madre.
Ese alcohol puede afectar las células de su cerebro y el desarrollo de diferentes órganos y tejidos. Mientras más tomas durante el embarazo, mayores son los riesgos para el niño por nacer. Aunque el riesgo está presente durante todo el embarazo, la presencia de alcohol durante el primer trimestre –cuando muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas– puede afectar principalmente los rasgos faciales del bebé, su corazón y otros órganos, huesos y sistema nervioso central. El alcohol puede afectar al cerebro del pequeño en cualquier trimestre del embarazo.
Si consumiste licor durante el primer trimestre o si continúas haciéndolo, habla con tu obstetra acerca de los riesgos de ese embarazo. Si tu niño ya nació y presenta síntomas como los descritos arriba, convérsalo con el pediatra que controla al niño.
No hay cura para este síndrome y los defectos físicos y deficiencias mentales que ocasiona subsisten por toda la vida del niño. Lo único que puedes hacer es tratar de prevenirlo.
Haz un esfuerzo por el bien de tu hijo
Si estás dispuesta a ayudar a tu bebé por nacer lo mejor es:
• Dejar de consumir alcohol totalmente si estás planificando quedar embarazada o tan pronto sospeches estarlo. El cerebro de tu bebé al igual que el corazón y los vasos sanguíneos se comienzan a desarrollar en las primeras semanas del embarazo.
• Si eres sexualmente activa y no utilizas anticonceptivos, trata de dejar de beber completamente o por lo menos evita tomar grandes cantidades de una sola vez pues así estás exponiendo al feto a un mayor impacto.
• Si eres alcohólica no busques un embarazo hasta conseguir ayuda para controlar tu adicción.
|
|
|
|