Por Angel Gabet*
Desafortunadamente, y por razones no muy bien comprendidas, algunas mujeres experimentan náuseas matutinas durante todo el embarazo. Esto sucede, por lo general, con futuras madres que llevan en su vientre más de un bebé.
Un gran número de mujeres embarazadas desfila por el baño cada mañana con el estómago revuelto, náuseas, vómitos y malestar estomacal. Estos son sólo algunos de los síntomas que pudieran acompañar tu embarazo pero déjame decirte que no eres la única en padecer estos síntomas: aproximadamente el 80% de las mujeres grávidas experimentan náuseas y a veces vómitos durante el primer trimestre del embarazo, un trastorno llamado “náuseas matutinas”, ya que los síntomas a menudo son más acentuados durante la mañana. En algunos casos, las náuseas y los vómitos persisten las 24 horas y durante todo el proceso de gestación.
¿Pararán algún día?
Estos molestos síntomas comienzan, por lo general, en las semanas 4 a la 6 después de la concepción y continúan hasta las semanas 14 a la 16 de gestación. No se conoce la causa precisa de estos síntomas, pero existen varias teorías.
La mayoría de los expertos cree que náuseas y vómitos son activados por cambios hormonales, especialmente por el incremento de la hCG (gonadotropina coriónica humana). Se piensa que los niveles altos de esta hormona del embarazo sobre estimulan el sitio del cerebro que controla las náuseas y vómitos. En algunos casos aislados se piensa que pueden ser debidos a una enfermedad de la vesícula biliar, hipertiroidismo o embarazo múltiple.
Otras de las posibles causas pueden ser los síntomas físicos del embarazo: agudización del sentido del olfato, estiramiento de los músculos uterinos, desplazamiento de los órganos digestivos y exceso de ácido en el estómago. El estrés emocional y una dieta inadecuada también pueden ser factores contribuyentes.
Un pequeño porcentaje –aproximadamente 1% o 2%– de mujeres embarazadas desarrolla una forma severa de náuseas y vómitos denominada “hiperemesis gravídica”. En este caso, las náuseas y los vómitos pueden ser persistentes y las futuras madres presentan pérdida de peso, deshidratación y cambios en su metabolismo.
¿Qué hacer?
En la actualidad no hay medicamentos aprobados para el tratamiento de estos síntomas. Sin embargo podemos compartir contigo varias recomendaciones relacionadas con la dieta, estilo de vida y métodos de medicina alternativa que pueden ayudar.
a) Cambios en la dieta que pueden ayudar
• Es importante mantener una dieta balanceada, incluir suficiente cantidad de proteínas de buena calidad y, sobretodo, bajas en grasas. Elige el pollo sin piel sobre el solomo de res e incluye en tu dieta clara de huevo cocida, jamón de pavo o de pollo y pescado (siempre que quieras y cuando no presentes alergia). Entre los lácteos la leche de vaca, cabra o soya, al igual que el yogurt pueden ser consumidos. Las comidas blandas como gelatina, helado, caldos, té de jengibre y las galletas bajas en sal, ayudan a aliviar la carga del estómago.
• Evita alimentos grasosos: en un estudio realizado en la Universidad de Harvard, las mujeres que un año antes de embarazarse tenían un consumo elevado de grasas saturadas (como las que se encuentran en la carne y la leche) tuvieron un riesgo más alto de padecer náuseas matutinas severas que aquellas que comieron menos grasas saturadas. Un incremento en el consumo de grasas saturadas de 15 gramos al día (el equivalente a una hamburguesa con queso de 4 onzas, algo más de 110 gramos) o tres vasos de leche entera, se asoció con un aumento al triple del riesgo de padecer náuseas matutinas
• Mantén el nivel de azúcar sanguíneo estable comiendo y bebiendo pequeñas cantidades de comida cada tres horas. Lo mejor es que comas antes de sentir hambre y de que comiencen las náuseas. Regulariza el horario de tus comidas y por nada del mundo ignores ninguna de ellas.
• Ten a mano galletas o alguna fruta cerca de tu cama y toma bocados antes de levantarte por la mañana. Esta rutina resulta de mucha ayuda.
• No olvides beber líquidos en abundancia. Es preferible tomarlos entre las comidas y no con las mismas para evitar que el estómago se llene demasiado.
• Toma diariamente un suplemento de 100 a 200 miligramos de vitamina B, especialmente B6, (Piridoxina).
b) Opciones aportadas por la medicina alternativa
• Utiliza muñequeras de “acupresión” cuyo trabajo es aplicar presión en puntos específicos de la muñeca. Con frecuencia se utilizan para aliviar el mareo causado por la locomoción. Pueden adquirirse en farmacias, tiendas de productos naturales y tiendas para viajeros.
• Visita un acupunturista: algunos especialistas en esta técnica han sido entrenados especialmente para trabajar con mujeres embarazadas. Consulta a tu ginecólogo obstetra tratante antes de contactar un acupunturista licenciado.
c) Hierbas beneficiosas
• Jengibre (Zingiber officinale)
Tras un cuidadoso análisis de la literatura clínica y después de reconocer que el jengibre forma parte de la dieta de muchas culturas, algunos médicos consideran que el uso de esta planta para el tratamiento de las náuseas matutinas no entraña riesgos. El rizoma seco del jengibre contiene aproximadamente 1% a 4% de aceites volátiles. Se considera que sus componentes picantes son los que alivian las náuseas y vómitos. El jengibre es un tónico clásico para el aparato digestivo, estimula la digestión y tonifica los músculos intestinales.
Esta raíz tiene potencial para proteger al estómago de los efectos dañinos del alcohol y también ayuda a prevenir las úlceras. Para tratar las náuseas asociadas con el embarazo, puedes tomar hasta un gramo diario, pero sólo debes usarlo para el alivio sintomático de las náuseas y no de manera continua. Es importante informar al médico antes de una cirugía si se está tomando jengibre.
Estilo de vida
• Toma los suplementos vitamínicos por la noche porque el hierro que contienen puede irritar el estómago. Es posible que tengas que probar varias vitaminas prenatales hasta encontrar la que puedas tolerar mejor.
• Realiza tus actividades matutinas con calma.
• Evita permanecer en espacios mal ventilados que atrapan olores de comidas o de otro tipo.
• No fumes y evita estar en áreas donde haya personas fumando.
• Duerme más de lo usual y minimiza el estrés tanto como sea posible. La práctica del yoga, Tai-Chi o algún tipo de actividad física son excelentes.
Importante…
Si el malestar gravídico matutino no mejora a pesar de los remedios caseros, vomitas sangre o un material parecido a café molido, pierdes más de 1 kg (2 lb) por semana o hay vómitos severos y prolongados por tres días o más, acude al médico de inmediato.
Recuerda…
Desafortunadamente, y por razones no muy bien comprendidas, algunas mujeres experimentan náuseas matutinas durante todo el embarazo. Esto sucede, por lo general, con aquellas que esperan más de un bebé.
Si padeciste de náuseas durante tu primer embarazo, no significa que las sufrirás en los futuros. La mayoría de las mujeres sufre menos en su segundo embarazo y en los siguientes. Esto puede deberse a que el cuerpo está más acostumbrado a los cambios hormonales que genera la gravidez. También puede influir el hecho de que tengas menores niveles de estrés.
Si estos consejos no dan alivio a tus náuseas matutinas u otros síntomas, tu médico puede darte otras ideas. Ten en mente que las náuseas y vómitos matutinos no significan que tu bebé esté en riesgo.
(*)Dr. Angel Gabet. PhD. Especialista en Nutrición Clínica,
e-mail:agabet@sympatico.ca