Diciembre: un mes para huirle a los kilos de más
 
 
 
Por Ángel Gabet (*)
Estoy embarazada, he mantenido mi ganancia de peso dentro de los límites recomendados por mi médico, pero en este mes de diciembre tengo terror de aumentar de peso ¿Que puedo hacer?.

Diciembre es tradicionalmente temporada de fiestas y comidas suculentas. Los romanos honraban a Saturno, el dios de la agricultura, con un festival llamado Saturnalia, el cual duraba siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos.

Muchos países del mundo conservan las tradiciones religiosas y gastronómicas de antaño y en cualquiera de ellos diciembre es un mes de reunión familiar, en el que se despiertan los apetitos ante tantas deliciosas posibilidades gastronómicas y durante el cual mantenernos en un buen peso es una meta difícil de lograr.

¡Prepárate!
Como ya sabes qué sucede en estas fechas lo ideal para no ganar peso en exceso es planificar con antelación durante los meses de octubre y noviembre cuando observarás una alimentación saludable traducida en alimentos vegetales, frutas no dulces (cambur, níspero, mango), carnes magras y/o aves sin piel.
Evita las grasas saturadas, frituras y postres ricos en azúcares refinados y, sobretodo, incluye mucha agua en tu menú diario sin olvidar el ejercicio físico.
Seguir esta rutina es fundamental para que tu metabolismo esté a buen nivel para recibir calorías extras y manejarlas adecuadamente.

El desastre está cerca
Diciembre cuenta con fechas críticas como 24, 25, 30 y 31 cuando ocurren la mayoría de los desastres alimenticios. Regularmente se trata de comidas realizadas después del medio día. Toma nota de estos consejos:

1. Bebe al menos un vaso lleno de agua antes de empezar a comer. Esto ayudará al proceso digestivo, te sentirás saciada más rápido y comerás menos.

2. Tómate el tiempo necesario para disfrutar de tus comidas. Siente los sabores y texturas y disfruta de la compañía de familiares y amigos. Cuando comes despacio le das al reloj interno de tu cuerpo el tiempo necesario para decir ¡basta! Si estás llena, deja de comer. Retira tu plato para evitar la tentación de volver a comer mientras esperas que tu compañero termine.

3. Si se trata de carne o pescado elígelos asados o a la plancha y sin aceite o manteca. Para darles sabor usa limón o hierbas y especias en lugar de salsas pesadas.

4. Mantente alejada de los “auto servicios”. En las mesas donde puedes comer todo lo que quieras, es muy fácil perder la cuenta de lo que estás consumiendo, incluso cuando se trata de ensaladas. Si una gran mesa de comida es tu única opción, desecha las pastas, ensaladas maceradas, quesos amarillos y ensaladas de frutas con crema batida. Apégate a las sopas, los vegetales al vapor y las frutas frescas. Es preferible, servirse una sola vez un gran plano de comida, que estar toda la noche picando bocadillos.

5. En lo posible trata de cenar temprano y si resulta complicado, entonces no te acuestes a dormir inmediatamente después de comer ¡Ah!, comienza siempre tu cena con un buen plato de ensalada.

6. En “esas” comidas trata de incluir alimentos con fibra como pan y/o galletas integrales, casabe, zanahorias crudas y célery. En el mercado existen productos a base de fibra, pectina, locust bean y fibra de avena que pueden ser consumidas durante el embarazo y ayudan a controlar las grasas ingeridas, el colesterol y los triglicéridos, aparte de dar sensación de llenura.

7. El agua debe ser la alternativa a los refrescos. Este tipo de bebidas muy azucaradas tienen gas –lo que no favorece la buena digestión– y ácido fosfórico que va desgastando tus huesos. En cuanto al alcohol, recuerda que estás embarazada y no es recomendable que tomes licor: no querrás que tu bebé se emborrache, sufra mareos y se sienta mal, aunque si de un brindis de fin de año se trata, una copita de vino está permitida.

8. Baila. Si, ponte a bailar: salsa, merengue, gaitas, bachata, zamba, tango, lo que desees. Eso si, recuerda de nuevo tu embarazo y no te exijas más de lo que puedas dar. El ejercicio es importante. Puedes continuar en diciembre tu rutina de caminatas, estiramientos y otros ejercicios recomendados durante el embarazo. De esta manera tu metabolismo, tus músculos y esa grasita acumulada se encontrarán a muy buen nivel.

9. Vive este último mes del año con alegría y disfrútalo sin culpas. Sácale el jugo a cada reunión con tus seres queridos, celebra no sólo que estás viva sino ese regalo que te ha dado Dios y que llevas en tu vientre ¡Cuídate y cuídalo!

Les deseo de todo corazón unas
muy felices fiestas y “¡Bon appétit!”


(*) Angel R. Gabet.
PhD. Nutrición Clínica, Montreal. Canadá
e-mail:e-mail: agabet@sympatico.ca

 

 

 

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