¿Vive la vida loca? El bebé en tu vientre
 
 
Cualquier mujer embarazada se pregunta qué está pasando dentro de su barriga. Al principio sólo percibe el crecimiento lento del vientre y llega un momento de absoluta felicidad en el que siente los movimientos de su bebé. Pero ¿qué está pasando a ciencia cierta en esa habitación temporal de los seres humanos mientras llega el momento de dar a luz? Te damos algunos datos curiosos y fascinantes de lo que hace esa personita pequeña allí en su cómodo hospedaje.

A partir del cuarto o quinto mes de gestación el bebé ya es capaz de percibir sonidos. Según algunos especialistas en la materia, el oído es el único sentido sobre el que se puede llevar a cabo la estimulación prenatal.
Escuchar música clásica durante el embarazo es bueno para el bebé, aunque para él resulta demasiado compleja y la escucha con muchos altibajos debido a la atenuación del sonido causada por el líquido amniótico.

Se inicia la gestación
Tras los primeros diecisiete días de concepción, el feto empieza a desarrollar las primeras conexiones entre las neuronas que determinarán la estructura de su cerebro.
Se ha comprobado que la estimulación prenatal favorece el incremento de estas conexiones sinápticas. Durante el octavo mes de embarazo, tu hijo dispondrá de entre dos y tres veces más células nerviosas que las que cualquier adulto pueda tener. Sin embargo, antes del parto, más de la mitad de sus neuronas habrán muerto y seguirán muriendo a un ritmo menor durante sus primeros años.
La muerte neuronal es un proceso totalmente normal, cuya causa parece encontrarse en la falta de conexiones que la neurona establece. Si no existen estímulos no se establecen conexiones, la célula se aísla y termina por morir.
La idea de la estimulación es crear el mayor número de conexiones posibles, disminuyendo con ello la muerte celular. Cuantas más neuronas y conexiones tenga un bebé al nacer, mayor será su futuro potencial de desarrollo.

¿Llora en el vientre materno?
Un estudio reciente realizado por especialistas de la Universidad de Nueva Zelanda –basado en imágenes logradas por medio de ultrasonidos– confirma la detección de formas incipientes de llanto en fetos en su tercer trimestre de vida.
Estos embriones, al sentir ruidos extraños mostraron su susto con inhalaciones y exhalaciones profundas, la boca abierta y temblores en su barbilla. Esto es señal de llanto: un comportamiento que comenzó a observarse a partir de la semana 27 de embarazo.
Estos descubrimientos tienen implicaciones que van mucho más allá de lo anecdótico o curioso ya que para “llorar” el feto necesita tener capacidades motoras y sensoriales además del desarrollo cerebral necesario para procesar ruidos molestos y reconocerlos como tales.

¿Siente dolor?
La revista de la Asociación Médica de Estados Unidos enfrentó hace poco tiempo uno de los más álgidos problemas del debate relativo al aborto al afirmar que las conexiones nerviosas del cerebro del bebé no están suficientemente desarrolladas a las 29 semanas de la gestación como para que el feto sienta dolor.
La mayoría de los científicos está de acuerdo en que los fetos probablemente no sienten dolor antes de los tres meses de embarazo pero una cantidad importante de especialistas cree que con el actual estado del avance de la ciencia es imposible saber en qué momento empiezan a sentir dolor. En Inglaterra el Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos afirma que los fetos probablemente no sufren antes de la semana 26 de gestación.
Según los autores del trabajo, el “cableado” existente entre la corteza cerebral y el tálamo –región inferior del cerebro– no está completo antes de la semana 29. Sin esa conexión es imposible sentir dolor.
El estudio en cuestión afirma que lo que pueda parecer manifestaciones de dolor en fetos de menos de 29 semanas son, probablemente, movimientos reflejos. El llanto o las muecas en bebes muy prematuros no significan necesariamente dolor.
A pesar de todas estas aparentes evidencias, los científicos involucrados en las investigaciones mencionadas reconocen que todavía no se puede afirmar que estos resultados sean 100% seguros.

Recuerdos fetales
Mucho se ha hablado de la importancia de estimular al bebé antes de que nazca, especialmente con música clásica. Ahora un grupo de investigadores de los Países Bajos parece haber descubierto por qué, según el estudio publicado por ellos en la revista médica The Lancet.
Los científicos del hospital universitario de Maastricht midieron la memoria del feto en el vientre materno con una técnica que involucra repetidas vibraciones y distintos sonidos. Observaron la reacción de 25 fetos de más de 34 semanas de gestación, mediante un escáner de ultrasonido. Si el bebé dejaba de reaccionar moviendo alguna extremidad al cabo de estimularlo cuatro veces consecutivas, se consideró que había reconocido el estímulo.
Lo más destacable es que cuando el estímulo se repetía a los 10 minutos y/o después de 24 horas, los bebés demostraban habituarse al mismo con más rapidez. Por lo tanto, esto indicaría que recordaban el estímulo. Más aún, implica según los científicos holandeses, que los fetos tienen una memoria a corto plazo de 10 minutos de duración y una de largo plazo de 24 horas.
Estos hallazgos los puedes aprovechar estimulando diariamente a tu bebé mientras está en tu vientre. Una de las maneras más conocidas es escuchando música clásica. Aunque no hay estudios que prueben de manera segura que ello aumente la inteligencia de tu bebé, no pierdes nada con hacerlo.

Otros datos curiosos
• En teoría, es a partir de las 16 semanas –o cuatro meses– de gestación, cuando mamá comienza a sentir los movimientos fetales. Sin embargo la práctica médica señala que es entre las semanas 18 y 20 que se detectan.
• Una cantidad adecuada de líquido amniótico permitirá la detección de los movimientos fetales: cuando hay poco, el feto casi no se mueve y si hay mucho, se mueve normalmente.
• Los especialistas aseguran que es posible detectar movimiento desde la etapa embrionaria del feto (ocho a nueve semanas de gestación) pero esto sólo es posible con el ultrasonido.
• La actividad fetal pasa por diferentes etapas, lo cual hace que cada movimiento sea distinto. Después de las 16 semanas los movimientos son espásticos –es decir cortos e intermitentes– y, al desarrollarse las extremidades, los movimientos se tornan más largos. Es en esta fase cuando la gestante siente patadas y puños en el vientre como consecuencia de la extensión y distensión de las extremidades fetales.
• ¿Un feto con hipo? El hipo se genera cuando el músculo diafragma –que separa los órganos abdominales de los toráxicos– se irrita y entonces se contrae subiendo y bajando en la parte inferior del abdomen. En el feto se puede producir hipo y esto es sinónimo de integridad de todas las terminaciones del sistema nervioso central y periférico, ya que en el hipo se involucran los centros reguladores de movimiento que hay a nivel del cerebro, las conexiones de esos centros reguladores con los distintos músculos y las terminaciones nerviosas a nivel de los órganos abdominales. Es posible que la madre detecte estos movimientos cortos e intermitentes del feto.
• El feto desarrolla la audición en el quinto mes de embarazo y por eso la música es excelente para su estimulación.
• Las delgadas paredes uterinas y del abdomen en los últimos meses de embarazo permiten el paso de la luz estimulando el sentido de la visión del feto. Puedes hacer el ejercicio de colocar la luz de una linterna cerca de la parte baja del abdomen repitiendo: "luz, luz, luz". Al retirar la fuente luminosa repetir: "oscuro, oscuro, oscuro".
• Ha sido comprobado que el feto reacciona a la estimulación exterior moviendo sus brazos y piernas y volteando el cuerpo. Estos movimientos han podido ser visualizados gracias a la ecosonografía.
• Al sonar un teléfono, secador de pelo o el timbre de la puerta, el feto puede oírlos y moverse en respuesta.
• Mientras se desarrolla en tu vientre el bebé duerme durante períodos de veinte a cuarenta minutos. Pero puede despertar sobresaltado por un ruido intenso.
• El feto, según los especialistas, está más alerta desde las ocho de la noche hasta cerca de medianoche. Se muestra más atento durante este periodo que en el resto del día. Es el mejor momento para disfrutar de la feliz sensación que produce saber que el bebé tiene la capacidad de sentir y responder desde su oscuro y cerrado mundo en el interior del útero.

 


 

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