¡Desconéctate del mundo y sé feliz!
 
 
Generalmente dedicamos este espacio a temas que involucran a los niños pero en este número decidimos regalarle estas páginas a mamá, esa mujer polifacética que ejerce múltiples oficios con éxito pero que a veces está tan extenuada que se queda dormida en el sofá. Como estamos seguros de que la familia estará de acuerdo en que esta maravillosa mujer necesita un descanso, tenemos para ella ideas de cómo puede robarse unos días de paz para ella solita, aunque tenga un bebé.

¿Sueñas con un reparador descanso?
La mayoría de amas de casa y aquellas que, además de serlo, se desempeñan como profesionales y, como si fuera poco, son madres y esposas, siempre están necesitadas de unas buenas vacaciones.
Entre el estrés del trabajo, el bebé o los niños, la pareja y las pequeñas vicisitudes del diario vivir, un cambio en la habitual rutina es necesario para que te sientas rejuvenecida y lista ¡para lo que venga! Ahora que los niños no van al colegio y pueden ir a pasar unos días en casa de los abuelos o ir de campamento, es buen tiempo para conectarte al descanso.
Pero… ¿realmente sabes lo que implica un verdadero descanso? Simplemente se trata de darle “vacaciones” a las cosas que hacen difícil y complicada tu vida. Así tendrás tiempo para ti y para actividades que jamás puedes realizar por falta de tiempo.

La primera en descansar será la tele
En primer lugar no te sientas culpable si has pensado que te vendrían bien unos días sin los niños y busca la ayuda de los abuelos o tíos: pídeles que los hospeden una semana o, como dijimos arriba, mándalos a un campamento. Una vez sola desconecta la tele y tómate una semana sin ella
¿Te angustia no estar al día con las noticias? Siempre podrás escuchar radio, leer la prensa o consultar agencias informativas en Internet.
Si una semana te parece demasiado, prueba por un par de días o durante el fin de semana. Tal vez desconectar todos los televisores de la casa te parezca inaudito, entonces desenchufa el de la cocina y dormitorios y verás cómo de repente tienes tiempo para leer, llenar los álbumes de fotos o pasar a tu cuaderno de culinaria esas sabrosas recetas escritas en servilletas.
Felizmente descubrirás que puedes vivir sin la pantalla prendida, que hay otras actividades que disfrutas igualmente (o quizás más) y que hasta tienes tiempo para una siestita a media mañana “oyendo” solo el silencio en casa.

¡Un día sin teléfono!...
Te sorprenderá la paz que sentirás cuando no tengas la necesidad de correr a atender cada una de las llamadas que te hacen y serás feliz cuando tomes la decisión de no llamar a nadie al menos por un día. Relájate y disfruta por lo menos de un día libre de teléfonos y ¿quien sabe? a lo mejor hasta te animas a hacer lo propio con el celular.

y sin computador…
No presionar ese botoncito del CPU puede tener resultados maravillosos en beneficio de tu tranquilidad, especialmente si eres de esas personas que trabajan frente a una pantalla o simplemente no son capaces de dejar de navegar al menos durante un día en Internet.
Piensa que todo lo que dejaste de ver hoy aún estará allí mañana y toma la decisión de divorciarte de tu computador por un día. Tendrás 24 horas de paz… ¿no es maravilloso?

No llamarás
Si eres de las que llaman todos los días del mundo, religiosamente, a mamá, hermanas o la tía Gisela, rompe ese hábito y ponle un límite de tiempo a esa decisión: ¡Eso sí! Infórmales que estarás fuera de sintonía por unos días para que no se preocupen por tu “desaparición” voluntaria.
Desconectar enchufes, no presionar botones, no atender timbres, no mirar pantallas y disfrutar de un libro, preparar una receta, tumbarte a leer en la grama o acostarte a dormir a la hora que quieras… ¡Eso es lo que significa un verdadero descanso! ¿Te animas?

Si tienes un bebé toma medidas adicionales
Las recomendaciones anteriores funcionarán a las mil maravillas para aquellas mujeres que “no son” madres de un bebé, pero si este es tu caso y no hallas la manera de descansar un poco, pon en funcionamiento estas fórmulas
Una de las cosas que más ve afectada la madre de un bebé, es su sueño diario. Pareciera que no hay manera de disfrutar de un reparador descanso en la cama pero… ¡si se puede!

¿Por qué no puedes dormir?
Ya es de noche y tu bebé duerme y, aunque has disfrutado de una ducha y te dispones a dormir, tu cabeza descansa sobre la almohada, pasan entre 10 y 20 minutos y no hay manera de entregarse a los brazos de Morfeo. Si te toma más de media hora, algo está saliendo mal. Sin embargo, antes de ponerte a contar ovejas, sigue algunas sugerencias que funcionan bastante bien.

a) Cuadra tu horario de ejercicios
La actividad física regular previene el insomnio, pero sólo si se realiza en el momento adecuado. Si ejercitas tres horas antes de irte a la cama, por ejemplo, puedes tener dificultad para dormir, a causa de los altos niveles de adrenalina en tu organismo. Según los especialistas, los mejores momentos para hacer ejercicios, son la mañana o la tarde.

b) Evita el cafecito de la tarde
La cafeína actúa en el organismo durante 12 horas por lo que el café o té que disfrutas en la tarde, pueden interferir con tu descanso nocturno. En caso de que debas “a juro” tomarte un “con leche”, limítalo a la mañana.

c) Relajada para dormir
Cuando realizas actividades estresantes antes de irte a dormir vas a tener mayor dificultad para conciliar el sueño. Lo mejor que puedes hacer es tomar un baño de agua caliente y leer un buen libro antes de acostarte ¡Ah! Por cierto, que no sea un libro de suspenso porque necesitas temas que te relajen no que te perturben.

Sueños de calidad
Seis horas de sueño consecutivo son mucho mejores que ocho interrumpidas: luego de 30 minutos dormida entras en la fase más profunda de sueño, en última instancia la que te hace sentir fresca y descansada en la mañana siguiente… ¿Qué puedes hacer para dormir sin tener que levantarte cada quince minutos a causa del bebé?

a) Ponle pasión a tus noches
Si, ya sabemos que este comportamiento fue el que te llevó a tener que despertarte ahora a la media noche y a las 2 de la mañana, a las 3 y media y…
Las investigaciones demuestran que alcanzar el orgasmo incrementa la producción de endorfinas, químicos cerebrales que promueven el sueño profundo.

b) Consume más de 1.200 calorías por día
Muchas mujeres se encuentran tan obsesionadas con su peso que no consumen la cantidad de calorías diarias que su cuerpo necesita y, por esta causa, se levantan con hambre en medio de la noche.
Ten en consideración, sin embargo, que no es bueno consumir la mayor cantidad de calorías diarias antes de dormir: podrías tener pesadillas o experimentar acidez estomacal.

c) Ponte de acuerdo con tu pareja
Todos los bebés, especialmente en sus primeros tres meses de vida fuera del vientre materno, necesitan atención una o varias veces en las noches. Por lo general, es mamá la que tiene que ir a ver qué le pasa al pequeño. Sin embargo, puedes llegar a un acuerdo con tu pareja de modo que, al igual que otras responsabilidades, compartan ésta.

¡Otro rato más, por favor!
De acuerdo a recientes investigaciones, la mayoría de las mamás se levantan mucho antes de lo que deben. Intenta dormir 20 minutos más de lo que acostumbras y habrás acumulado dos horas y media en una semana.
Toma nota de algunos truquitos para que mantengas los ojos bien cerrados durante más tiempo:

a) ¡No más ronquidos!
Cerca de 30% de los hombres comienza a roncar a sus treintas. Estos inusuales sonidos pueden ser un problema mayor para ti, sobretodo si no estás durmiendo bien a causa del nuevo huésped.
Puedes evitar ser víctima de los ronquidos de tu pareja: pídele que duerma de lado o reemplaza la almohada esponjosa por una más plana. Ambas opciones son soluciones fáciles de poner en práctica.

b) Los niños pueden ayudarte
Si tienes un niño mayor de seis años, puedes pedirle que colabore contigo los fines de semana comiendo cereal con leche. Este es un desayuno que él puede “preparar” y que te permitirá dormir un poco más.

c) A oscuras…
Es probable que te despiertes si la luz del sol mañanero se cuela por tu ventana, pero si colocas cortinas gruesas o persianas en las ventanas de tu habitación, lograrás dormir plácidamente aunque salga el sol.

Bien, además de pelearte temporalmente con aparatos como el computador y el teléfono, ya sabes qué medidas adicionales tomar para obtener un descanso más plácido y duradero.

 


 

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