Eres presa de la fatiga: ¿Por qué?
 
 
  
Es normal sentirse cansada mientras transcurre el embarazo. Tu cuerpo se prepara para una tarea importantísima que genera muchos cambios y demanda esfuerzos físicos y mentales. Si estás al principio de la gestación y te sientes permanentemente fatigada, no te angusties, lo más seguro es que recuperes tu energía alrededor del cuarto mes. Ya para este momento tu cuerpo se habrá equilibrado y la placenta se habrá desarrollado completamente. En los primeros meses debes descansar lo que más puedas. El reposo voluntario te ayudará a sentirte major

El cansancio es un síntoma habitual y normal del embarazo. Podemos decir más bien que sería muy raro que no te sientas fatigada mientras avanza tu estado gestacional.
Tu cuerpo trabaja ahora de manera más intensa cuando está en reposo que cuando estás haciendo algún ejercicio sin estar embarazada. Esto te puede dar una idea del desgaste que tu organismo experimenta y que se debe a que varios mecanismos se inician dentro de ti al comienzo del embarazo.
Una vez advierte que estás embarazada, tu cuerpo comienza a acondicionar el complejo sistema que se encargará del desarrollo del bebé. La placenta, por ejemplo, deberá estar totalmente formada al final del primer trimestre. Por otra parte tu cuerpo comienza a adaptarse a muchísimos requerimientos físicos y propios del embarazo.

¿El cansancio durará nueve meses?
No. Cuando tu cuerpo se equilibre y la placenta se haya desarrollado completamente –lo que sucederá alrededor del cuarto mes– volverás a recuperar tu energía. Hasta entonces lo aconsejable es que trabajes menos horas o tal vez sea buena idea tomarte algunos días de descanso.

Estás demasiado cansada para trabajar: ¿Qué puedes hacer?
Si el embarazo transcurre de manera normal no deberías dejar de trabajar a menos que tu doctor contraindique tus tareas profesionales por alguna razón específica. Son muchas las mujeres que se sienten más felices y menos ansiosas si mantienen su trabajo habitual. El cansancio es algo normal en el embarazo, de modo que no debes combatirlo. Lo ideal es que tomes este síntoma como un pedido de tu cuerpo, que –simplemente– necesita más descanso. De tu tranquilidad y reposo dependerá la salud de tu bebé.

¿Cómo puedes sobrellevar la fatiga?
Si eres primeriza, disfrútalo. Podría ser la única oportunidad de que viertas sobre ti cuidados y atención sin sentirte culpable. Claro, si tienes otros hijos debes compartir tiempo con ellos. Para que sobrelleves mejor tu cansancio, puedes adoptar estas medidas:

a) Descansa cuando sientas necesidad de hacerlo
No te preocupes tanto por los cuidados de la casa y descansa lo necesario. Encontrarás actividades nuevas que puedes disfrutar como investigar nombres de bebés, navegar por Internet buscando información sobre el embarazo, leer libros y revistas o realizar caminatas matutinas –o vespertinas, según prefieras– en algún bonito parque.

b) No trabajes en exceso
En caso de que continúes con tus tareas habituales, evita excederte en los horarios y hacer un trabajo frenético como al que quizá estuvieras acostumbrada diariamente antes de quedar encinta. El embarazo es una buena excusa para no trabajar tanto y disfrutar de las cosas simples y bellas de la vida.

c) Acepta que los demás te ayuden
Si eres de esas mujeres autosuficientes que piensan que todo lo pueden, es posible que te resulte difícil aceptar ayuda de otras personas. Ahora puedes disfrutar de ratos de tranquilidad mientras tu esposo lleva los chicos al colegio o va al supermercado. Deja que tu mamá venga a preparar el almuerzo de vez en cuando. Tienes que hacerte a la idea de que, inevitablemente, tu realidad irá cambiando en el transcurso del embarazo.

d) Duerme más tiempo en las noches
Una hora o dos más de sueño pueden significar un cambio sorprendente en tu rendimiento diario. No trasnoches sólo por el gusto de hacerlo. Duerme todo lo que puedas y amanecerás sintiéndote fresca y dispuesta.

e) Controla tu dieta
Asegúrate de que tu menú diario te aporte adecuadamente el hierro, proteínas y calorías que ahora necesitas. Evita la cafeína, dulces refinados, tortas, empanadas y pastelitos.

f) Procúrate un ambiente adecuado
La iluminación inadecuada, ambientes poco aireados o ruidos excesivos en casa o el trabajo contribuyen a aumentar el cansancio. En casa, procúrate un rincón sólo para ti, donde respires libre, entren suficientes luz y aire y puedas escuchar música relajante.

g) Ejercítate
La actividad física durante el embarazo es necesaria. Realiza un poco de ejercicio diario sin excederte. Seguramente tu médico podrá indicarte el tipo de entrenamiento que te conviene. Aunque parezca extraño, el cansancio se asocia a la vida sedentaria.

h) ¿Después del cuarto mes reaparecerá el cansancio?
Podría reaparecer en el último trimestre, pero ya sabrás hacerle frente. Necesitarás estar muy dispuesta para atender los requerimientos de tu bebé en el posparto.

i) ¿Cuándo debes preocuparte?
Si el cansancio se torna excesivo y está asociado con desmayos, palidez, ahogo o palpitaciones, lo mejor es que consultes a tu médico. Podrías estar anémica, una afección muy frecuente en la gestación.

 


 

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