–¿Es por culpa del embarazo?– ¡Tu cabello es un desastre!
 
 
  
¡Ay, las benditas hormonas! Son ellas las que revolucionan tu existencia desde que tu organismo se “entera” de que estás embarazada. Y entre otros muchos cambios que experimentarán algunas áreas de tu cuerpo, se cuentan variaciones en la textura y apariencia de tu cabello que, de un momento a otro y como por efecto de algún hechizo de un mago malvado, puede convertirse en un verdadero desastre o, por el contrario, se torna de repente en una melena hermosa, brillante y atractiva

Si, las hormonas son las responsables de que tu cabello cambie aun cuando se trata de cambios temporales que, generalmente, dejan de percibirse después del alumbramiento. Las hormonas generan cambios que ocurren en momentos en los que la mujer es más vulnerable y sensible y tiene mayor necesidad de verse bella.
Lo mejor es que, cuanto antes, te enteres de qué está pasando con tu cabello y por qué…

Cambios drásticos
El 90% del cabello de una persona adulta está en permanente crecimiento, mientras el 10% restante se mantiene estacionario, es decir, no crece y se mantiene en tu cabeza por espacio de dos o tres meses hasta que comienza a caer: su misión es dar paso a otros nuevos cabellos que surgen del mismo folículo con tanto ímpetu, que crecen a una velocidad aproximada de un centímetro por mes.
Si los balances de estrógeno en tu organismo varían –bien sea por uso de píldoras para control de la natalidad, dejar de amamantar o la pérdida de un bebé– se genera una caída de cabello mayor que la normal.
Sin embargo, no hay cambios hormonales más drásticos que los que pueda generar un embarazo en el cuerpo femenino. Durante el tiempo de gestación los muy elevados niveles de estrógeno hacen que los cabellos que estaban en descanso se mantengan en ese estado latente y los que están creciendo lo hagan con mayor fuerza. Eso explica por qué muchas mujeres embarazadas notan que su cabello que pudiera calificarse de “normal”, de repente se convierte en una cabellera exuberante, mientras otras aseguran que no pueden controlar un montón de cabellos alborotados y negados a mantenerse en su lugar, como si estuvieran bajo la influencia de un ventilador funcionando a su máxima velocidad.

Tintes
La pregunta del millón es si una mujer embarazada puede usar tintes en su cabello. Mientras algunos especialistas piensan que no habrá problema en hacerlo, otros afirman que es mejor no someterse a ningún proceso químico que pueda afectar la salud materna o del feto, especialmente durante el primer trimestre del proceso.
La verdad es que no existen pruebas científicas concluyentes relativas al efecto nocivo –o no– de los tintes de cabello. Nuestro consejo para ti es que no pintes tu cabello sin aprobación de tu médico tratante. Es cierto que existen tintes naturales con bases vegetales –como la gena– pero también el mercado ofrece algunos que, aunque aseguran ser naturales, contienen elementos sintéticos que podrían perjudicar tu proceso de gestación.
Igual sucede con las “permanentes”: algunos especialistas aseguran que las soluciones químicas usadas en el proceso de ondulación permanente del cabello, pueden ser absorbidas a través del cuero cabelludo y penetrar en el torrente sanguíneo. En todo caso, será tu médico quien tenga la última palabra.

¡Te estás quedando calva!
Tu bebé ha nacido ¡felicitaciones! Podrías fácilmente suponer que tus niveles hormonales han vuelto a la normalidad tan rápido como se alteraron pero tenemos malas noticias: esto es falso. Es posible que ahora se presenten masivas y frecuentes pérdidas de cabellos y surja en ti el terror de quedarte calva a juzgar por la cantidad de cabellos que vas dejando por todas partes.
Lo que te está pasando es normal, así de sencillo. Después de dar a luz los altos niveles de estrógeno en tu organismo inician su vuelta a la normalidad y ese proceso hace que los cabellos que han estado “descansando” pierdan los argumentos para quedarse y empiezan a caer en masa. Esta situación es temporal. Todo ese cabello será reemplazado por uno nuevo en los próximos seis a 12 meses.

Alimentación adecuada
Si tu cabello se ha tornado seco y quebradizo, demasiado grasoso e inmanejable o se cae en masa, lo más posible es que tu médico recomiende una dieta bien balanceada rica en frutas, vegetales y minerales. Quizá –y dependiendo de tu situación– te ordene una dieta rica en hierro o suplementos vitamínicos que incluyan vitaminas B, C y E, bioflavonoides y zinc.

Mientras estés gestando no maltrates tu cabello
Si bien no puedes hacer nada para evitar que los cambios hormonales generados por el embarazo ejerzan influencia en el estado y la apariencia de tu cabello, si puedes tomar medidas para evitar maltratarlo:
a) Cuando esté mojado trátalo con delicadeza ya que el agua lo torna frágil y si lo peinas con fuerza, podría partirse y abrirse.
b) Usa acondicionador después del champú para desenredar tu cabello. Hazlo con peines de dientes anchos o un cepillo de puntas redondeadas.
c) No te peines con moños, colas o crinejas apretadas.
d) Si usas secador, procura que no esté muy caliente. Lo mejor es que dejes que el cabello se seque naturalmente: estarás evitando la resequedad capilar que genera el calor intenso del secador.
e) No uses champú a diario. Si lo haces, estarás contribuyendo a la disminución de los aceites naturales del cabello y puedes agravar la resequedad. Lávalo dos –o máximo tres– veces por semana.

 


 

Desarrollado por: www.meiler.com